Con la frente en alto

DECIMOQUINTA FECHA – CLAUSURA 2007

Quilmes 1 2

Boca

29
33
13
6
34
20
26
22
10
27
7

Damián Grosso
Diego Capria
Gonzáles Bordón
Héctor Sosa
Damián Musto
Jorge Medina
Esteban García
Raúl Saavedra
Pablo Batalla
Carlos Luna
Diego Torres

   

Mauricio Caranta
Clemente Rodriguez
Matías Silvestre
Matías Cahais
Bruno Urribarri
Pablo Ledesma
Sebastian Battaglia
Sergio Orteman
Jesús Dátolo
Rodrigo Palacio
Bruno Marioni

12
30
2
21
34
8
5
16
23
14
11
Goles: 25m Dátolo (B), 30m Palacio (B) y 45m Torres (Q)
Cambios: 35m 1- Luciano Palos X Grosso (Q), 74m 8- Sebastián Rusculleda X R. Saavedra (Q), 75m 24- Ever Banega X Battaglia (B), 80m 17- Mauro Boselli X Marioni (B) y 11- Eduardo Bustos Montoya X Luna (Q), y 87m 15- Guillermo Marino X Dátolo (B)
Amonestados: Medina, González Bordón y Capria (Q); Orteman, Urribarri, Dátolo, Battaglia y Caranta (B)
Juan Pablo Pompei
Estadio: Centenario

Con la frente en alto

Una nueva derrota, esta vez ante los suplentes de Boca, marca el triste final cervecero en Primera División. Fue 2 a 1 en el Estadio Centenario.

De más está decir a estas alturas que la temporada de Quilmes ha sido nefasta. Hay varias sensaciones encontradas en este campeonato que se caen de maduras.
Quilmes a lo largo de este proceso iniciado en aquel 0 a 1 frente a Estudiantes ha dejado ver varias facetas. Tanto buenas como desastrosas. Aquel equipo de Pogany, que APENAS si mostraba escasos vestigios de buen juego, derivó en este “nuevo Quilmes”, el de Alberto Fanesi.
Esta claro que es un hombre que trabaja seriamente y que tiene en mente un proyecto viable para el futuro cervecero, pero la triste y concreta realidad marca que hoy Quilmes no le puede ganar a nadie.
Porque, más allá de que muestre buen juego, los partidos se ganan con goles, y estos no llegan nunca.
En el día de ayer Quilmes salió a jugarle a la reserva de Boca (en el conjunto de la ribera fueron titulares ocho habituales suplentes) con una idea clara en la cabeza, que era la de ganar. Irse al descenso sabiendo que un triunfo frente a Boca, presentara el plantel que presentara, era un empujón anímico bárbaro para la ya decadente moral cervecera. La historia fue marcada por la triste lógica, que repito, por más buen juego cervecero, hoy la reserva de Boca es más.
Si bien Quilmes jugó mejor que Boca, las oportunidades de gol cerveceras eran desaprovechadas constantemente, y el visitante, con un par de llegadas al arco de Grosso, supo ponerse en ventaja rápidamente.
Fueron 25 minutos desde el pitazo inicial en que Quilmes y Boca apenas si se sacaban ventajas. Diego Torres y Saavedra se mostraban constantemente activos en el cervecero, Medina cubría bien el mediocampo y Luna rondaba por el área rival en búsqueda de la apertura del marcador, pero la alegría fue para los visitantes.
Porque en una jugada desde la derecha, Grosso salió “papando moscas” y tras un rebote en el travesaño, el ex Banfield Jesús Dátolo aprovechó la jugada y abrió el marcador.
Era desventaja para Quilmes y el partido que se complicaba.
Quizá la complicación del encuentro se debió a que la defensa cervecera (exceptuando a Saavedra) fue un regalo con moño. Una invitación al delantero xeneize a que se de una vuelta. Bueno, efectivamente la invitación fue aceptada, porque a los cinco minutos de haber abierto el marcador, con tan solo 30 en el reloj, Rodrigo Palacio entró por izquierda, y ganando tranquilamente en velocidad puso una de esas pelotas imposibles, entre el palo terriblemente mal cubierto, y Grosso. Otra vez Damiancito que queda de garpe y Boca ganando por diferencia de dos.
Desde la popular cervecera ya los murmullos de goleada histórica comenzaban a sonar. Con un 2 a 0 abajo y la defensa de Quilmes haciendo agua por todas partes, no era difícil de imaginar que el poderoso Boca iba a querer pasarnos por encima. De hecho, mire usted lo que es la psique humana. Había hinchas cerveceros que rogaban porque Boca nos ganara, para que el domingo 20 de mayo fuera el “Día D” del descenso quilmeño. Sin embargo, los muchachos no tenían en cuenta que fuera cual fuera el resultado frente a Boca, Quilmes no descendía. El destino lo marca, el partido del descenso será, tristemente, con Banfield.
Casi finalizando el primer tiempo, un centro desde la izquierda le permitió a Diego Torres descontar. El referente cervecero se elevó en el área chica, y clavó un taquito volador hacia atrás, que post- rebote en un hombre de Boca, se colaría por encima del arquero Caranta. Para festejo y delirio del hincha cervecero a quien le renovaban la esperanza de salir al segundo tiempo a empatarlo.
Era un resultado positivo, Quilmes jugaba mejor y perdía por uno. Los pibes de Boca comenzaban a perderse en el campo de juego y arriesgaban la última línea defensiva con los nervios del debutante. Mientras tanto, Torres continuaba alzándose como figura en el Estadio Centenario.
El complemento fue “extraño”. Boca volvió al campo de juego a jugarle a media máquina a un Quilmes fiero, rudo.
Tal cual lo dije, la media máquina de Boca le dio los espacios suficientes a Batalla y Torres para que desplegaran el juego, Saavedra comenzó a arrimarse hasta tres cuartos de cancha, Medina y García siempre complementados, el resto, ahí.
Vale destacar, que casi finalizando el primer tiempo Grosso debió salir lesionado por lo cual el arquero cervecero pasaba a llamarse Luciano Palos.
Por su parte, desde el banco de Quilmes ingresaba también Sebastián Rusculleda por el tucumano Saavedra (ovacionado), en un cambio ofensivo del técnico cervecero en pos del empate.
Quilmes se acercaba al arco de Caranta con tiros desde media distancia y tibias corridas por las puntas. Boca por su parte, aprovechaba el contra-ataque y en varias oportunidades Palacio casi marca, cuando dos tiros del delantero de Boca pasaron besando el palo izquierdo del pelilargo portero cervecero.
La gente se impacientaba en la cancha, mientras el partido transcurría de forma monótona. Sobre el final ya del encuentro, Torres tuvo la jugada del partido, cuando luego de sacarse de encima a cuatro defensores xeneizes, fue anticipado formidablemente por Caranta, que le quitó el grito de gol de la garganta.
Y peor aún, una jugada por la derecha, que Diego Torres con el arco enfrente, remató tan fuerte como desviado, siendo esta la última chance de aspirar a rescatar un punto.
Finalmente, Pompei (de flojito arbitraje – para Quilmes) da por terminado un encuentro marcado por la lógica y la tristeza cervecera.
De pie amigo cervecero, que le ardan las manos aplaudiendo para darle el reconocimiento merecido para estos pibes cerveceros que vienen dejando la vida en la cancha pese a los resultados adversos.
Vale agradecerles a los pocos jugadores que entregaron alma y vida dentro de la cancha, porque quizá muchos de ellos no vistan la blanquita la temporada que viene. Vale agradecerles también por el esfuerzo que pusieron para brindarle al descenso cervecero una pequeña cuota de dignidad, de identidad por la causa.
Se acabaron los Chatruc, los Romagnoli. Se acabaran seguramente los Capria, los Bustos Montoya, los Walter Garcia. Y quizá, con un poco de suerte, comiencen a terminarse los Zinho, los Galdames.
Quilmes, creo yo, comienza a vivir una etapa de transición muy grande, que habrá que aguantar, entender, aceptar y valorar. No creo que los resultados se den de una en el Nacional B. El cervecero deberá sacar chapa de candidato rápidamente, y armarse con la mezcla perfecta de experiencia y juventud que hacen al platel.
El proyecto de Fanesi comienza a tomar color con el descenso cervecero. Desde el vamos, se sabía que era ESO precisamente. Una iniciativa concreta para regresar a primera división el día de mañana.
Muchos, alla por esos tiempos, criticaron abiertamente este proyecto, suponiendo quizá que Quilmes podría salvarse del descenso directo. Hoy, esta suposición se ve truncada ante la cruda realidad de que Quilmes se vuelve al Nacional B.
Este partido ante Boca fue positivo, porque le permitió al hincha cervecero terminar de dilucidar quienes son los verdaderos “jugadores” y quienes no.
Y además, pensemos, en que perder con Boca por un gol de diferencia y jugando mejor, ayudó también a que la violencia no se haga presente en el Centenario.
Imagínese que hubiera sido de la tarde-noche de ayer si Boca nos ganaba por 3, 4, 5 goles.
Creo que todavía estaríamos intentando salir de la cancha.
Amigo cervecero, vea esta derrota con ojos tiernos, y prepárese para lo peor. Porque la fecha que viene, Banfield va a ser juez y verdugo, y eso es un trago muy difícil de tragar.

EL MEJOR
Diego Torres; el pibe se puso al equipo en la espalda, infló el pecho, y jugó un partidazo. De hecho, estuvo en boca de todos por su gran nivel y su entereza a la hora de pelear cada pelota del partido. Rápido, explosivo, goleador. Un partidazo del ídolo cervecero.

LA BANDA
Unas 12.000 personas dieron acto de presencia en el Estadio Centenario frente a Boca. Banderas, globos y aliento para el deteriorado corazón blanquiazul. Por momentos, el hincha prefirió observar y estudiar el partido más que cantar. Los cantos se centraron en el rival con “Yo quisiera ver a Boca, 9 años en la B”, y “El que no salta es un bostero”. También se hizo escuchar el de “hay que saltar, porque la doce no existe más”.

CURIOSIDADES
La misma historia siempre: Como ya nos tienen acostumbrados, en partidos como Boca o River, los inadaptados de siempre se entretienen matándose entre ellos por unas monedas. La misma triste historia de siempre en la popular cervecera.

NO a los papelitos: El lema de la policía bonaerense, la misma que mata, pega y arremete contra hinchas del fútbol en todas las canchas de la provincia. La misma que tiene asesinatos y mafias en su haber. La misma regida por el comando de la vergüenza. Esa es la policía que a usted lo “cuida”. Y que, efectivamente, no permitió el ingreso de los papelitos de PasionCervecera.com a la cancha, por miedo a que los prendamos fuego. Una verdadera caradurez de la que ya nos tienen acostumbrados aquellos que te roban el encendedor, la radio, el llavero, pero arreglan con los muchachos “importantes” y les dejan pasar droga, pirotecnia y botellas.

Se viene la radio: Recuerden que el 26 de Mayo, a las 15hs arranca “PasionCervecera en Radio”. Una alternativa para el hincha de Quilmes que quiera prenderse a la radio y escuchar un programa BIEN CERVECERO. “PasiónCervecera en Radio”, por AM 770.

Santiago Toselli

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