Felices pascuas, la casa está en orden

4 a 0… Suena a paseo, ¡y lo fue! Quilmes demostró que está más allá de cualquier técnico y con huevo, juego y corazón se trajo tres puntos de una cancha muy difícil.

El equipo empezó el partido un poco frío, jugando en el mediocampo conteniendo al rival. Pero poco a poco fue metiendo al equipo tucumano en su arco y con una habilitación de Caneo, Diz pudo abrir el marcador con un disparo que no pudo contener el arquero de Atlético.

Quilmes imponía respeto, decano hay uno solo, y se notó en el campo de juego. Sólo hubo una jugada de peligro en el primer tiempo donde Trípodi tapó un mano a mano increible dejando al local sin el gol del empate.

Quilmes tocaba y jugaba. Y Caneo estaba jugando un partido increible, tan así que a pocos minutos del final del primer tiempo metió un cabezazo potente que se clavó en el palo derecho del arquero tucumano. Ganábamos dos a cero y jugábamos como un grande… La gente cervecera respondía desde la tribuna. Terminaba el primer tiempo y el Cervecero se retiraba con una ventaja que permitía soñar con los tres puntos seguro, ya que el local no mostraba señales de vida.

Al inicio del segundo tiempo nuestros muchachos no se metieron atrás y siguieron atacando, no hubo cambios extraños ni pedidos de sustituciones sospechosas. A pesar del calor agobiante, Quilmes demostraba que estaba vivo, más vivo que nunca. Fue un gran partido de Miguel Caneo, también hubo una defensa muy segura con Agüero como pilar, y un juego eficiente de Diaz y una explosión sorpresiva de Vázquez. Tan así que de la mano del Oso llegó el tercer gol, de una gran jugada por izquierda de parte de Diz que habilitó magníficamente a Pablo para que este defina con el arco vacío. Era tres a cero, era paliza. El decano tucumano seguía sin reacción y sólo llegaba al arco de Emmanuel Trípodi por medio de pelotazos sin sentido que no llevaban a más de un saque de arco.

Con un equipo local desesperado se volvió a cumplir la ley del ex. y Vázquez con un disparo cruzado cerró el partido.

Luego del cuarto el Cervecero dejó de atacar y dispuso de los tres cambios. Dos de los tres cambios fueron muy notables. Por un lado el de Chirola, que estuvo muy preciso con la pelota al pie, buenos cambios de frente y jugadas en ataque. Por otro lado el ingreso de Rimoldi, que jugó pocos minutos pero se lo notó ahogado, recibió dos pases sencillos que se escaparon al lateral, servía mal la pelota y no la recuperaba, no fue el mismo que estuvo contra Aldosivi, esperemos que levante el nivel porque creo que es un arma para los segundos tiempos muy buena.

Fin del partido, ganamos tres puntos más que importantes y hay que cuidarlos ganando de local. Se viene Rosario Central. Hoy el equipo fue un violín pero hubo algunos que no estuvieron a la altura. Martinez pegó mucho mas de lo normal, Garnier sigue sin ese “algo” que lo convirtió en un jugador tan querido y bancado por la gente y por último fue un poco raro el partido de Mansilla, recuperaba pelotas pero las distribuia mal no fue contundente en ataque y eso se sintió al momento de atacar por las bandas. Para destacar los laterales de goñi, ese chico tiene algo.

Para finalizar, quieremos felicitar a los incondicionales que estuvieron presentes en Tucumán, seguimos demostrando que somos grandes en todas las canchas.

 

Fotos gentileza La Gaceta

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