“En Quilmes hay una silla con un clavo en el techo que es la que te toca sentarte y ahí ya nos pinchamos todos”

¿Hubo que esperar casi 30 años para una revelación vox pupuli, vox dei? ¿El carpintero de este Quilmes es el único responsable? ¿Historia de obsecuentes y dominados? ¿Mendigo y Millonario? ¿Quién clavó el primer clavo de aquella silla? Seguramente el mismo que cedió por primera vez y le permitió al acusado ostentar poder, de ser el político más influyente de Quilmes, de hacer una cancha modelo, de jugar más en la B Nacional que en Primera División, el que se cargó la vaca al hombro sin poder abandonarlo, el que trató de no servir ni para bofe a un periodista (al que trompeó) para, demanda judicial mediante, invitarlo al convite oficialista (¿fútbol para quien…?), el mismo que se hizo cargo (volvió a la presidencia) del club tras la renuncia masiva de 18 integrantes de la Agrupación Rojo Punzó y hoy vuelve tras esa alianza. Pudo también con Mañez, lo invitó a su silla, lo hizo sangrar y la herida aún no cerró… Pase y vea la entrevista de Jorge Mañez en Deportes en FM, en la tira de la tarde de FM SUR 88.9. Aquel que fue presidente por el Frente de Lealtad y Unidad (FLU) y que renunció luego de haber mantenido un domingo de reunión extraordinaria de Comisión Directiva a José María Martínez en el cargo (obtuvo la mayoría), pero que el lunes fue echado por José Luis Meiszner sin ser miembro de la honorable CD. Portazo y adiós… “Mientras él esté en el club es imposible tomar decisiones, José Luis Meiszner es un guión que divide a Quilmes y entonces no te queda otra que alejarte y ponerte a competir. Yo acepto que tuve mis errores, claro, pero esta persona se expresa de una manera cuando negocia su poder y se manifiesta de otra cuando ya lo tiene. Recuerdo que al otro día de ganar las elecciones se ‘tropezó y se llevó por delante’ a un periodista».

A lo largo de los más de 30 minutos de entrevista, el ex presidente fue tocando diversos puntos siderales en la historia de la institución y si bien manifestó estar consustanciado con la Agrupación Opción por el Cambio, no aseguró que sea candidato a presidente en las elecciones de este año, aunque en esta ocasión de la vereda de enfrente del oficialismo: “Hoy hablar de cargo es una falta de respeto a la gente que trabaja denodadamente, aunque tengo que asegurar que OPC me invitó a ser presidente y el sueño que tengo es trabajar para hacer el club que todos soñábamos y no tengo dudas de que en Opción por el Cambio se puede hacer, que es un grupo de gente de todos y para todos: acá los cargos no importan, solo el trabajo”.

Tras la tregua en tiempos en que el barco de Jorge Ghiso tenía reminiscencias titánicas, la veda política se rompió, está claro, aunque Jorge Mañez se guardó algo en el borrador: “En OPC no pensamos en lo que piensan ellos (por el oficialismo), me dolió leer que es una mierda como se piensa en Opción (expresión de Meiszner) y que digan que nosotros no queríamos el ascenso, es una locura. Cómo voy a pensar en contra de Quilmes, a quién se le ocurre pensar que yo no voy a querer que Quilmes ascienda. Hay que respetar más a la gente, a los hinchas”. Y pensando en el futuro, sin ningún tipo de animosidad política de base, deslizó una frase con dolor: “Hay que refundar el club, se tiene que acabar lo de cumplir órdenes y ser mandado. No todo es cumplir órdenes y mandar. Al socio hay que darle, no vivir sacándole. Cuando comencé mi presidencia me junté con dirigentes de clubes modelos para intentar aprender, copiar modelos, deberemos entender que Quilmes no es solo fútbol, por eso es que queremos una institución realista. Acá el fútbol es el hermano mayor, claro el que te da beneficio, pero hoy no hay presupuesto y se saca al amateur, es ilógico. Lo escuché a Coloma al término del torneo y me dije, eso es lo que quiero, un club realista, con cimientos, de 50 puntos, crecimiento medido y paulatino: a las 48 horas estaban buscando al Cholo Simeone. Hay una dependencia tremenda, quién le pidió que se cargue la vaca al hombro, nadie, pero acá la historia parece repetirse siempre. Pequé de ingenuo quizá, pero a nosotros no nos permitieron gobernar, creímos en esta persona, pero yo quería ser dirigente, no dirigido”.

Respecto de que Carlos Martinangelli se haya bajado de la candidatura a presidente por el oficialismo manifestó que se “sorprendió por la decisión tomada, porque una vez que uno tiene el OK de la familia y los amigos, termina convenciéndose. Por eso digo que me sorprende y me extraña esa situación. Quizá interpretó lo que pasó conmigo y se bajó antes de tiempo”.

La tregua se acabó, las esquirlas de las bombas parecen oficiar de baldosas de la sede de Guido y Paz. El marco político a pleno, con dos agrupaciones mostrando las garras, jugando un juego difícil, al límite. La nueva-vieja fusión azules y blancos con los rojo punzó abrió la grieta en el seno de la fracción política más importante del club, grupos disidentes, entre café y café de sede, manifiestan su descontento con esa unión, del otro lado Opción por el Cambio, esperando que Jorge Mañez, quien tiene la potestad de toda esta artillería, acepte la candidatura a presidente por la oposición.
Una guerra de MyM sin confites…

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