Otro golpazo contra la pared. Otro chichón que se pone morado y nos duele toda la semana. Seguimos chocando la testa incansablemente con el muro pero no hay forma de agujerearlo. Y pasan los fines de semana y cada vez nos sentimos más atrapados en ese agujero que se llama descenso directo. Desnudos de fútbol y mojados por los manguerazos que nos dan los viernes, los sábados y los domingos, la agonía se hace eterna. Y el problema es que tampoco la cabeza se rompe. Es bien dura para entender y más aun para dejar a este cuerpo maltratado que no parece tener respuestas con el cerebro que lo maneja. Y los que miramos desde arriba rogamos que pare. Ya se buscó por todos lados y la puerta no aparece. Ya está Cabezón, cortala acá antes de que sea demasiado tarde.
Pero no. No señores, Tocalli no se rinde. Hay que reconocerle ese mérito aunque sea. El tipo tiene convicción, fuerza y no se baja de la nave que él mismo construyó. Cualquiera en su lugar se iría antes de que el naufragio sea inminente, pero él resiste contra viento y marea. ¿Si está bien? Duele decirlo, pero creo que es hora de enderezar el rumbo y no parece que con este capitán se pueda. Demasiadas decisiones erradas, ideas poco claras y cambios bruscos no parecen ser la fórmula de la remontada, Hugo.
Es difícil de entender que Cerro pase de ser titular frente a River en el Monumental a no estar ni entre los suplentes contra Arsenal. Es difícil de entender que hayan llegado 22 refuerzos, de los cuales son rescatables 4 o 5 (como mucho), y que sigas insistiendo por ellos en vez de los pibes artifices del ascenso. Es difícil de entender que van nueve fechas y no ganamos ni un partido. Es difícil de entender que rescates la actitud de los jugadores cuando Quilmes es un desastre y que digas que no ligamos cuando perdemos jugando relativamente bien. El fútbol te da y te saca Hugo, así como defendés que contra Arsenal fue el mejor partido del torneo, yo te puedo decir que contra River no se jugó a nada y sacamos un punto.
Ahora, si el Cervecero hubiese jugado bien 6 de los 9 partidos y aun así no podemos ganar, bueno, lo entiendo. Pero no es así, estamos últimos porque merecemos estar últimos. Y de esta situación hay que salir como sea, con este DT o con otro. Y el cambio de timón tiene que ser a tiempo para poder esquivar el iceberg del descenso y no terminar hundidos como el Tocalli. Digo, como el Titanic. Por favor Hugo escuchá a la gente. Una vez aunque sea. Total, perdido por perdido, un poco de demagogia no viene mal. Dale, no seas cabeza dura.
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Fotos de Silvana Livigna para Pasión Cervecera
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Fotos de Pablo Di Maio